Constantes de referencia
Conviene saber qué es normal para detectar a tiempo lo que no lo es. Estos valores sirven para cualquier perro adulto sano en reposo:
- Temperatura
- De 38 a 39 °C tomada en el recto. En la axila o la ingle sale algo más baja: súmale medio grado
- Pulso
- De 60 a 160 latidos por minuto según tamaño y actividad; en cachorros, hasta 200–220
- Respiración
- De 10 a 40 respiraciones por minuto
- Esperanza de vida
- Entre 12 y 16 años; no son raros los teckels que pasan de esa edad
- Etapas
- Cachorro hasta los 6 meses, adolescente de 6 a 12, adulto desde el año. Alcanza su altura definitiva hacia el año, pero sigue ganando músculo hasta los 2 o 3 años
La espalda
El teckel es una raza condrodistrófica: sus patas cortas vienen de una alteración genética en el crecimiento del cartílago que también afecta a los discos entre las vértebras. Esos discos envejecen antes que en otras razas y pueden romperse y presionar la médula. Es la enfermedad del disco intervertebral, más conocida como hernia discal, y es el problema de salud más importante de la raza.
Lo que dicen los datos
El estudio de referencia es DachsLife 2015, del Royal Veterinary College de Londres: una encuesta sobre 2.031 teckels de todas las variedades. Sus resultados más útiles:
- El 15,7 % de los teckels había tenido una hernia diagnosticada por un veterinario.
- La variedad con menos casos fue la estándar de pelo duro: un 7,1 %. La que más, la estándar de pelo corto, con un 24,4 %. Las miniaturas rondaban el 17 %.
- Hacer más de una hora de ejercicio al día se asoció con la mitad de riesgo. Menos de media hora diaria, con más del doble.
- Los perros descritos como muy o bastante activos tuvieron menos hernias.
- Subir escaleras a diario se asoció con menos riesgo, no con más. Y los perros a los que no se dejaba saltar del sofá tuvieron más hernias, aunque aquí puede pesar que se prohíba justo a los que ya habían tenido problemas.
Señales de alarma
Si notas cualquiera de estas cosas, ve al veterinario ese mismo día. En una hernia, el tiempo cuenta:
- Se queja o grita al cogerlo en brazos o al tocarle la espalda o el cuello.
- Camina encorvado, tiembla o no quiere moverse, subir ni bajar.
- Lleva la cabeza baja y rígida.
- Arrastra las patas traseras, se tambalea o apoya el dorso de los pies.
- Pierde el control de la orina o las heces.
Pruebas genéticas
Hay varias enfermedades hereditarias para las que existe una prueba de ADN en el teckel de pelo duro. La mayoría son recesivas: un perro puede ser portador sin estar enfermo, y solo aparecen cuando padre y madre son portadores. Por eso se analiza a los reproductores antes de cruzarlos. Estas son las pruebas que ofrecen los laboratorios para la variedad:
- Osteogénesis imperfecta
- Huesos frágiles que se fracturan con facilidad desde cachorro. Está descrita en el teckel.
- Atrofia progresiva de retina (cord2-PRA)
- Pérdida de visión progresiva, descrita en teckels de pelo duro, estándar y miniatura.
- Condrodistrofia (CDDY)
- La variante genética ligada a la degeneración precoz de los discos. Casi todos los teckels la llevan, porque es lo que les da las patas cortas; la prueba informa más que selecciona.
- Lipofuscinosis ceroide neuronal (NCL1, NCL2)
- Enfermedades neurológicas degenerativas.
- Mucopolisacaridosis IIIA
- Trastorno metabólico que afecta al sistema nervioso.
- Enfermedad de von Willebrand tipo I
- Problema de coagulación: hemorragias que tardan en cortarse.
- Narcolepsia
- Episodios de sueño y pérdida de tono muscular repentinos.
- Xantinuria II
- Formación de cálculos urinarios.
- Enfermedad mixomatosa de la válvula mitral
- Degeneración de una válvula del corazón con la edad.
Si vas a comprar un cachorro, es razonable preguntar al criador qué pruebas se han hecho a los padres y pedir ver los resultados.
Peso y alimentación
El sobrepeso es el enemigo de su espalda, y el teckel engorda con facilidad: come con ganas y sabe pedir. Algunas pautas:
- Ración medida, según el peso ideal y no el actual. Un adulto poco activo necesita del orden de 500 a 700 kilocalorías al día; mira la tabla de tu pienso y ajusta según cómo lo veas.
- Nada de comedero siempre lleno. Pon la comida a sus horas y retírala a los 15 o 20 minutos aunque no haya terminado.
- Adulto: una o dos tomas al día. Cachorro: tres o cuatro hasta los 4 o 5 meses, e ir reduciendo.
- En invierno y con mucho campo gasta más; en verano, necesita más agua y menos comida.
- Cuenta los premios dentro de la ración diaria.
¿Está en su peso? Al pasar la mano por el costado deberías notar las costillas sin apretar, pero no verlas. Visto desde arriba, se le marca la cintura detrás de las costillas.
El pelo duro: stripping
El pelo duro no se cae solo como el de otras razas. Cada pelo crece, madura y muere, pero se queda enganchado, y el abrigo se vuelve largo, abierto y apagado. La solución clásica es el stripping: arrancar a mano el pelo muerto para que salga pelo nuevo.
Cómo se hace
- Cuándo. Normalmente dos o tres veces al año, cuando el pelo se ve largo y se abre al soplarlo. Si va a exposición, se empieza unas 6 a 8 semanas antes para que el pelo nuevo tenga la longitud justa.
- Con qué. Con los dedos (una goma de dedo ayuda a agarrar) o con una cuchilla de stripping, que no corta, solo sujeta el pelo contra el pulgar. Un poco de polvo de talco o tiza en el pelo mejora el agarre.
- El gesto. Se tensa la piel con la otra mano, se toman mechones muy finos y se tira con un movimiento corto y firme en la dirección en que crece el pelo. El movimiento sale del codo, no de la muñeca.
- El orden. Se trabaja por zonas: lomo y costados, cuello, pecho, cola y patas, buscando transiciones suaves entre zonas. Las cejas y la barba solo se arreglan, no se desnudan.
- El ritmo. Mejor en sesiones cortas que en una maratón. Bien hecho no duele: el pelo muerto sale sin resistencia. Si el perro se queja, esa zona aún no está lista.
Muchos criadores y peluqueros prefieren el stripping continuo (rolling coat): quitar un poco de pelo muerto cada semana o cada quince días. Así el perro nunca queda desnudo y siempre lleva un abrigo completo.
Entre medias basta un cepillo de cerdas o de púas cortas una vez por semana, peinar barba y cejas, y bañarlo solo cuando haga falta, con champú para pelo duro. Bien cuidado, el teckel de pelo duro apenas suelta pelo por casa.
Acostúmbralo desde cachorro a que le toquen, le cepillen y le tiren suavemente del pelo: a un adulto que lo ha vivido desde pequeño le parece lo más normal del mundo.
Rutina de cuidados
- Uñas
- Si no las gasta en el campo o el asfalto, cortarlas cada 3 o 4 semanas. Unas uñas largas cambian cómo apoya el pie.
- Orejas
- Al ser caídas, ventilan poco. Revísalas cada semana y después de cada salida al campo: espigas, olor o cabeceo son motivo de consulta.
- Dientes
- Cepillado varias veces por semana con pasta para perros. El sarro en razas pequeñas y medianas es frecuente.
- Ojos y barba
- Limpia la barba después de comer y quita legañas con una gasa húmeda.
- Después del campo
- Repasa entre los dedos, axilas y orejas en busca de espigas y garrapatas.
Vacunas y parásitos
El calendario exacto lo marca tu veterinario según la zona y el estilo de vida del perro. Como orientación:
| Cuándo | Qué |
|---|---|
| Desde el nacimiento | Desparasitación interna cada 15 días mientras está con la madre |
| Mes y medio | Primera vacuna del cachorro |
| Hasta las 16 semanas | Recuerdos cada 3 o 4 semanas, según la pauta del veterinario |
| Desde los 3 meses | Rabia, obligatoria en la Comunidad de Madrid, con microchip puesto antes |
| Cada año | Recuerdo de la rabia (anual en Madrid) y de las vacunas que indique el veterinario |
| Adulto | Desparasitación interna cada 3 meses y externa todo el año |
La zona centro de la península es zona de leishmaniosis, una enfermedad grave transmitida por un mosquito flebótomo. Collares o pipetas repelentes en la temporada cálida, y un análisis anual, son lo habitual; pregunta a tu veterinario por la vacuna. Los perros de campo deben vigilarse también frente a filaria, garrapatas y la enfermedad que transmiten (ehrlichiosis).
Vacunación antirrábica: Decreto 89/2025 de la Comunidad de Madrid. Consulta la normativa de tu comunidad si vives fuera de Madrid.
Cuando se hace mayor
A partir de los 9 o 10 años se considera un perro mayor, aunque muchos teckels siguen activos mucho más tiempo. En esta etapa conviene:
- Una revisión veterinaria al año como mínimo, con análisis de sangre.
- Mantenerlo en movimiento, con paseos más cortos pero diarios: el músculo sigue protegiendo la espalda.
- Vigilar el peso, que tiende a subir cuando baja la actividad.
- Estar atento a la boca, el corazón y la vista, y a cambios de comportamiento o de hábitos.
- Una cama firme y caliente, lejos de corrientes.
Fuentes: Packer y otros, «DachsLife 2015: an investigation of lifestyle associations with the risk of intervertebral disc disease in Dachshunds», Canine Genetics and Epidemiology, 2016 (texto completo); catálogo de pruebas genéticas para teckel estándar de pelo duro de Genomia; Decreto 89/2025 de la Comunidad de Madrid. Esta guía no sustituye la opinión de tu veterinario.
